Goyim

 
SINTESIS DEL RELATO:
Tras la confusión de las lenguas y la destrucción de la Torre de Babel, se produce una dispersión general de los pueblos donde se incluye la historia de Abraham. Abraham es un caldeo que se dirige al frente de su Pueblo desde la ciudad de Ur en Akkad hacia la tierra de Canaán. Sucede tras una promesa de bendición pactada con Dios, que alcanzará a él y a toda su descendencia. Llegados y asentados en Canaán, las disputas entre los pastores de Abraham con los de su sobrino Lot, convierten en inevitable una separación que llevará a Lot hacia las tierras de Sodoma y Gomorrah.
 
Coincide durante este mismo tiempo que los 4 reyes principales del Medio Oriente promueven y defienden un orden completamente contrario al conjunto de condiciones y valores que prevalecen en las tierras de Sodoma y Gomorra. Reúnen entonces sus fuerzas para atacar y dar castigo a estos 5 reyes pervertidos que ocupan el Valle del Mar Muerto. Inevitablemente Lot se verá implicado en el conflicto y tendrá que ser rescatado por su tío. Abraham intercede por Sodoma y tras recuperar con éxito a su sobrino, sale en agradecimiento el rey de Sodoma al encuentro de Abraham. Es entonces bendecido por Melquisedec, el sacerdote principal de Salem la ciudad de paz, (Jerusalén / Urusalim según las cartas de Amarna) a quien Abraham reconoce como superior y a quien ofrece el diezmo de su riqueza.
 
(Hebreos, 7: 7) “Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor”.
El libro quinto de los Salmos, el cántico número 110, también alude al “Mesías como rey y sacerdote eterno según el orden de Melquisedec”. De alguna manera nos señala hacia este personaje como la máxima autoridad y dignidad religiosa relacionada con la espiritualidad y el conocimiento sacerdotal surgido de la historia del Antiguo Egipto. Abraham se somete a Melquidesec quién es presentado como el ejemplo inmutable del sacerdocio.
En relación a los reyes de Medio Oriente recientemente también se ha conseguido determinar la correspondencia del rey Amrafel bíblico con el rey Hammurabi de la historia secular, a quien se le atribuye la redacción de uno de los más antiguos códigos de leyes que se conservan y se reconoce por su nombre, el “código de Hammurabi”.
 

Así pues el relato bíblico ubica en Mesopotamia a los reyes que reprenden a las ciudades de perversión, condenando las mismas actitudes abominables que rechazaban los hebreos. Es tan notorio como significativo que “Goyim” el reino de Tidal, haga alusión implícita a las naciones extranjeras consideradas ajenas a la ascendencia dinástica de Abraham. Desde entonces se acuñó este término “goyim” que aún hoy es utilizado entre los judíos para referir a aquellos que no son de Israel, aún a pesar de estar alineados en favor del cumplimiento de los planes del Dios Bíblico. Los 7 preceptos de las naciones remarcan la existencia de este primer conjunto de leyes consideradas internacionales común a todos los pueblos siendo de necesario cumplimiento tanto para las descendencias abrahámicas como para el resto de etnias.

CONCLUSION:
Como confirma el relato bíblico en los capítulos posteriores a éste de los “Cuatro reyes contra cinco”, los siguientes y principales reyes persas mencionados en las escrituras son Salmansar, Sargón, Nabucodonosor, Sennaquerib, Ciro o Darío, todos ellos comparten en común que participan en esta historia situados a favor del cumplimiento de las Profecías del Dios de Israel.
 
La estigmatización de la antigua cultura persa a menudo presentada como opuesta a la ley Bíblica del Pueblo hebreo, se acerca más al resultado de una interpretación dogmática confusa que al contenido de lo que realmente describen las Sagradas Escrituras. Persia se considera cuna del zoroastrismo, corriente espiritual de la que emana el posterior Mitraísmo. Es realmente notorio y significativo el profundo paralelismo de esta espiritualidad con el cristianismo primitivo originado en Galilea y que propiciará un sincretismo entre ambas corrientes espirituales favorecido por la amplia divulgación de ambas por toda la cuenca mediterránea.
 
Probablemente seamos víctimas de un aprendizaje equivocado que nos ha alejado del conocimiento de la verdad. Es necesario ver con los propios ojos para conocer y me atrevo a afirmar sin temor de ser osado que el entendimiento jamás viene de la mano del dogma, sino acompañado por la lógica natural de las cosas y del sentido común más racional. Las cosas de Dios de Dios son, cuestionemos más las razones de los hombres y menos la obra de Dios.

 

Paz a los hombres de buena voluntad, SALUD Y LIBERTAD.