¿Quién es quién?

En relación al pueblo de las doce tribus de Israel, algunos de los términos usados para identificar a diferentes grupos, son frecuentemente presentados como sinónimos, prestándose fácilmente a confundir de este modo conceptos diferentes con significado distinto. Las palabras HEBREO, ISRAELITA, JUDIO y SIONISTA, tienen su origen en el relato de la historia bíblica significando cada una un sentido propio que es importante diferenciar. Veamos …

Según las genealogías de los libros del Génesis, 10 y 1 Crónicas 1:5-23, desde Noé hasta Abraham, esta es la línea de sucesión:
Noé-Sem-Arfaxad-Sala-Heber-Paleq-Reu-Sarug-Najor-Teraj-Abraham. 

Las tres religiones principales de occidente, cristiana, judía y musulmana comparten en su relato un mismo personaje bíblico común, Abraham. El relato bíblico, presenta a Abraham como padre de Ismael con la concubina Agar, proviniendo de este linaje siglos más tarde el profeta Mahoma (570-632 d.c.). Posteriormente su mujer Sara engendró a Isaac y éste fue padre de los hermanos Esaú y Jacob.

HEBER o EBER: el diccionario bíblico presenta a este personaje como descendiente de Sem por línea de Arfaxad (Sem-Arfaxad-Sala-Heber), y antepasado de un grupo de naciones llamadas «todos los hijos de Heber» (Gn. 10:21, 24, 25), frase que probablemente significa «hebreos» en su sentido más amplio. A su posteridad pertenecían las tribus árabes joctanitas (vs 25-30) y las arameas por la línea de Najor y de otros parientes de Abraham (10:26-29; 11:16-27; 22:20-24), además de los descendientes de este patriarca (11:16-26), que incluían a los israelitas, los árabes ismaelitas, los edomitas y la sucesión de Cetura, la esposa posterior de Abrahám (25:1-6; 36:1-8, 43). En Nm. 24:24 el nombre Heber probablemente se usa en forma colectiva para todos estos pueblos.

ISRAEL: La historia de Jacob es relatada en el libro del Génesis. Era el segundo nacido de los hijos mellizos de Isaac y Rebeca. Durante el embarazo, los niños luchaban dentro de ella (Génesis 25:22). Cuando Rebeca consultó a Dios el porqué de la lucha, recibió el mensaje que dos naciones, muy distintas entre ellas, estaban formándose en su vientre, y que el mayor serviría al menor. Rebeca siempre recordó estas palabras. De hecho, ella siempre favoreció a Jacob, mientras su padre, Isaac, hizo lo propio con Esaú, el otro hijo mellizo hombre de campo y gran cazador. La historia de Jacob da origen al nombre de Israel. Jacob se encontró con un «ángel» (Elohim) con quien luchó hasta vencerlo: «Y el varón (ángel) le dijo: “¿Cuál es tu nombre?”. Y él respondió: “Jacob”. Entonces el varón dijo: “No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido» (Génesis 32:26-28)
A lo largo de su vida Jacob tuvo doce hijos de cuatro mujeres diferentes, su historia da lugar a la que se conoce como la historia de las 12 tribus de Israel:
De su primera esposa Lea tuvo a Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar y Zabulón. También tuvo a su única hija Dinah.
De Bilha, sierva de Raquel, tuvo a Dan y Neftalí.
De Zilpa, sierva de Lea, tuvo a Gad y Aser.
Por último, de su esposa favorita, Raquel, tuvo a José y Benjamín.
El nombre de Israel identifica a todos los pueblos descendientes de cualquiera de estas doce tribus, originadas a partir de la descendencia del patriarca Jacob.

JUDIO: La historia de Judá cuenta que fue el cuarto hijo de Jacob y ascendiente principal de una de las más importantes de las doce tribus de Israel. Nació en Harán, tierra en donde su padre se había refugiado huyendo de su hermano Esaú (Gn. 27 y 28). Su madre fue Lea, una de las hijas de Labán, entregada como esposa a Jacob por siete años de trabajo (Gn. 29. 15-27). El capítulo 38 del Génesis interrumpe el relato de la historia de su hermano José para contar el episodio de Judá con su nuera Tamar. Los hijos de Judá con su mujer cananea hija de Súa, fallecieron antes de procrear con Tamar, a quien tomaron por esposa siguiendo la ley del levirato. Tras la muerte del segundo de los hijos de Judá con el temor que su benjamín corriera la misma suerte y tal vez pensando Tamar que Judá nunca le daría a su último y único hijo por esposo, urdió entonces una trama para seducir a Judá, de quien concibió a los gemelos Farés y Zerah. Del primero, abuelo de Moisés, proviene el linaje de Jesús. De lo relatado en Ex. 1. 1-6 podemos deducir que Judá murió en Egipto, donde su hermano José ejercía de gobernador. La descendencia de Judá está detallada en Cro. 4. 1-21 y el territorio y las ciudades asignados a su tribu en Josué, 15.
Tras la muerte del rey Salomón, Israel se dividió en dos, agrupando a 10 de las doce tribus en el reino de Israel al norte y las restantes en el reino de Judá al sur. Los israelitas del norte se mezclaron con los fenicios cananeos, siguiendo la práctica de los ritos egipcios, mientras que judíos y levitas se ceñían a la ortodoxia de la ley del Antiguo Testamento.
Los habitantes del norteño Reino de Israel conocieron el Cautiverio israelita en Asiria a partir de 722 a.E.C., cuando el Reino de Israel hubo caído en manos asirias al mando de Sargón II; fueron deportados a Nínive, Ecbatana provincia de Media, tras la publicación del edicto de Dario. Su primera campaña, en el 722 a. C., supuso la conquista de Samaria, aunque quizá cayó con anterioridad, cuando sólo era comandante del ejército de Salmansar V. En el 720 a. C. intervino en dos frentes a la vez: en Babilonia, para cortar la ayuda que Merodac-Baladan estaba recibiendo del elamita Ummanigash, y contra una coalición sirio-egipcia, reconquistando las provincias rebeldes de Arpad, Simirra y Damasco.
Por su lado los habitantes del sureño Reino de Judá conocieron el Cautiverio de Babilonia a partir de 586 a.E.C., deportados por Nabucodonosor. 70 años duró el cautiverio hasta la promulgación del Edicto de Ciro, rey de Persia. Durante ese periodo se escribió el Talmud babilónico, el libro sagrado de los judíos conteniendo los libros del Pentateuco con la interpretación de los textos realizada por sus sabios.
Los judíos no reconocieron a Jesús de Nazareth como profeta de Israel, condenándolo a muerte con la complacencia de los romanos.

SIONISMO JUDIO: El sionismo es un movimiento político internacional que propugnó desde sus inicios el restablecimiento de una patria para el pueblo judío en la Tierra de Israel. Este movimiento fue el promotor y responsable en gran medida de la fundación del moderno Estado de Israel.
Aunque sus orígenes son anteriores, el movimiento político laico actual fue establecido oficialmente por el periodista austro-húngaro de origen judío Theodor Herzl a fines del siglo XIX. El movimiento tiene como objetivo fomentar la migración judía a la Tierra Prometida y fue exitoso en la fundación del Estado de Israel en 1948, siendo actualmente el único Estado judío del mundo. El sionismo constituye una rama del fenómeno más amplio del nacionalismo moderno. Descrito como un «nacionalismo en la diáspora», el sionismo se autodefine como un movimiento de liberación nacional, cuyo objetivo es la libre autodeterminación del pueblo judío.